Alquila con cabeza

Si estás pensando en alquilar una vivienda, no te pierdas estos consejos que pueden ayudarte a conseguir un buen lugar en el que vivir tranquilo:

Niño saltando en el sofá de casa

  • Conocer la Ley de Arrendamientos Urbanos. Antes de alquilar un inmueble, te recomendamos informarte y leer la Ley de Arrendamientos Urbanos. En ocasiones, los arrendadores, bien por desconocimiento o con la voluntad de engañar, ponen algunas cláusulas ilegales en los contratos de vivienda. Antes de firmarlo, revisa el contrato con un abogado.
  • No olvides negociar un precio justo. A veces olvidamos que, a efectos del mercado, un inquilino es un cliente y que por tanto puede negociar.  No tienes por qué estar 100% de acuerdo con las condiciones del arrendador. Es normal que los propietarios del inmueble se protejan pues siempre existen riesgos a la hora de dar un bien en alquiler, como los destrozos o los impagos. Aún así siempre hay un margen con el que negociar, además en una época como la actual donde hay mucha oferta de vivienda en alquiler se pueden conseguir muy buenos tratos para ambas partes. Un propietario prefiere alquilar un poco más barato a alguien que le da confianza que a otra persona en quien perciba un riesgo. Hay que dar una buena imagen y mostrar seguridad así daremos el primer paso para negociar el precio. A veces, se pueden conseguir rebajas pagando varios meses o incluso un año por adelantado, en ese caso tenemos que tener en cuenta si merece la pena la rebaja, ya que debe compensar los intereses del dinero.
  • Mantener el respeto y confianza mutua. Alquilar una propiedad es una responsabilidad no solo por parte del inquilino, sino también del arrendador, pues es un contrato en el cual ambas partes se ven obligadas a cumplir una serie de derechos y obligaciones. Por ejemplo, los inquilinos deben cuidar del inmueble y no causar daños, pero a veces hay averías que no tienen por qué ser causa de un mal uso, en esos casos el arrendador debe hacer frente a las reparaciones necesarias. Para mantener esa relación, además de cumplir ese contrato, se deben tener algunas consideraciones. Para ser un buen inquilino solo necesitamos tener unos pequeños gestos, se debe pagar el alquiler siempre en plazo e invitar una o dos veces al año al propietario a entrar en casa,  esto servirá para que pueda comprobar que todo está perfectamente y así siga manteniendo esa confianza en nosotros. Estas visitas tienen que estar controladas, pues no debemos permitir que el arrendador cuente con que puede presentarse cuando quiera por el hecho de que la vivienda sea suya, debe respetar nuestra intimidad y además de avisar, pedir permiso.
  • Declara el alquiler. Los inquilinos tienen derecho a algunas deducciones que varían en función de la edad o los ingresos. Por eso te recomendamos hacer este ejercicio, simplemente necesitarás el DNI del propietario y la referencia catastral del piso para poder incluirlo en tu declaración de la renta. 
  • Y no olvides asegurar tu hogar. Si eres arrendador, en Lagun Aro tenemos un seguro pensado para ti, en el que eliminamos las coberturas que no necesites e incluimos otras, como RC propietario, defensa jurídica para el arrendador, etc.  También contamos con un seguro para los inquilinos, que protege los bienes de tu hogar, como los bienes refrigerados, la RC de la familia, la sustitución de cerraduras, en caso de pérdida, etc.

Categorías: Hogar, Los seguros

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Una respuesta a Alquila con cabeza

  1. Muy ilustrativo, la verdad es que me has ayudado a aclararme al respecto. Muchas gracias.

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