El peatón es el eslabón más débil de la cadena de la circulación y su imprudencia la que genera más siniestros. Para que esto no ocurra, cada vez que te desplaces a pie, no actúes de cualquier manera:

  • No cruces nunca la calle si el semáforo está en rojo.
  • No pases por detrás de un vehículo que esté estacionado, ya que es muy posible que el conductor no te vea.
  • En los pasos de cebra, comprueba antes que los vehículos te han visto y se han detenido.
  • No cruces la calzada utilizando el móvil.
  • Cuando camines por una carretera, hazlo siempre por el arcén izquierdo y con un elemento reflectante.
  • No te fíes sólo del oído, las bicicletas o el tranvía por ejemplo, no hacen apenas ruido.