Hay que reconocer que hoy en día estamos negociando continuamente. La meta no es ganar, sino llegar a un entendimiento y un acuerdo justo. Así que os damos algunos consejos importantes que podríais tomar en cuenta la próxima vez que tengáis una negociación, sea la que sea.

Nunca aceptar la primera oferta y nunca hacer la primera oferta. Procurar dejar que sea la otra parte la que plantee sus expectativas. Recordar que las ofertas y contraofertas iniciales estarán en los extremos máximos y mínimos de las negociaciones. Uno puede realizar una contraoferta o recibirla con el otro extremo, y de allí empezar a negociar hacia adentro. Aunque el plan no debe ser siempre alcanzar un punto medio. Tener presente ambas perspectivas.

Prepararos para abandonar las negociaciones si se están proponiendo cifras ridículas y la otra parte no está cediendo. Entonces, deseareis abandonar las negociaciones, sin que esto se tome como una táctica. No siempre es posible, pero tratar de tener opciones en la mano si el trato no es favorable. Si os cuestionan cuánto es lo mínimo que estáis dispuestos a aceptar, preguntar cuánto es lo máximo que nuestros interlocutores estarían dispuestos a pagar.