Formar una familia es el objetivo de muchas personas; algunas sueñan con ella como su proyecto de vida ideal, pero toda familia tiene su coste. Los gastos fijos y facturas se multiplican cuando se es más de 3, por lo que no queda más remedio que gestionarlos pensando en el ahorro. 

Estos son algunos de los gastos habituales:

  • El pago de la hipoteca: evidentemente tienes que elegir la mejor opción teniendo en cuenta que es prácticamente para toda la vida; en muchos casos, dura incluso más que el propio matrimonio o unión de hecho.
  • Comida: es, sin duda, uno de los gastos más importantes del mes. Si tienes niños pequeños pronto comprobarás que no vienen con un pan debajo del brazo, sino que para que crezcan sanos y fuertes tendrás que dejarte unos cuantos euros mensuales .
  • Luz, agua, gas, teléfono: apagar las luces cuando la habitación está vacía, cerrar el grifo del agua cuando nos cepillamos los dientes, ducharnos en lugar de bañarnos… son algunas de las costumbres que irás adoptando y que inculcarás a tus hijos para intentar ahorrar unos euros al mes.
  • Seguro del coche: es un gasto obligatorio del que no podrás librarte si quieres circular con total seguridad. En cualquier caso, infórmate y compara lo que te ofrecen las diferentes compañías.
  • Seguro médico: no es obligatorio pero cada vez son más las familias que deciden contratar uno privado para evitar las listas de espera de la sanidad pública, sobre todo cuando se tienen hijos pequeños. Se llevará también un buen pellizco de tu presupuesto mensual.

Ahora además tendrás que reservar otra buena parte para pagar la guardería o el colegio, el material escolar o los libros, la ropa, la gasolina, las revisiones del coche, o la ortodoncia de la niña, entre otros. ¡Como para no pensar en clave de ahorro!