Hay muchas personas que desconocen que todo vehículo debe contar con un seguro, circule o no. De hecho, por ley, el carecer de la correspondiente póliza puede acarrear graves consecuencias, como veremos a continuación.

Es ilegal tener coches sin seguro

Imagen derivada CC BY-SA 2.0 por Nacho

Está claro que todo vehículo que circule por la vía pública debe tener su correspondiente póliza de seguro. No importa la longitud del trayecto ni el tipo de vía por el que discurra. En caso no disponer de ella, puede acarrear duras sanciones económicas, la inmovilización del vehículo, retirada del carné de conducir e, incluso, penas de prisión, dependiendo de la situación en la que se vea envuelto.

La crisis económica, el poco uso del vehículo o un uso en ámbito rural pueden haber llevado a algunos conductores a plantearse, la posibilidad de conducir un coche sin asegurar. Sin embargo, el solo hecho de que la autoridad policial descubra que su coche no tiene seguro puede acarrear multas que van desde los 600 hasta los 3.000 euros.

La ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, va más allá y contempla también la inmovilización de dicho vehículo. Mientras se resuelve la cuestión, el coche podría estar retenido incluso meses. En ese caso, su propietario tendría que pagar los gastos generados por los desplazamientos y el depósito del mismo durante ese tiempo.

Tengo el coche aparcado ¿también es obligatorio el seguro?

Sí. Hay que aclarar que los coches que están aparcados también deben estar asegurados ya que, de lo contrario, su dueño se expone a las sanciones antes descritas. El motivo parece lógico. Un vehículo estacionado en un lugar fijo puede estar expuesto a siniestros que dañen a terceros como, por ejemplo, ser el causante de un incendio o de su propagación.

Puestos en el peor escenario, el propietario de un vehículo no asegurado que fuese responsable de un siniestro con dicho automóvil se enfrentaría a importantes responsabilidades. Este sujeto debería asumir los gastos que impliquen la reparación de los daños sufridos y la asistencia de los heridos en caso de haberlos, entre otros, además de las sanciones hasta este momento previstas.