Cuando hablamos de sostenibilidad, es fácil pensar en las acciones más visibles: utilizar energías renovables, reducir el consumo de papel, impulsar productos responsables o colaborar con iniciativas sociales.

En Seguros Lagun Aro llevamos tiempo trabajando para integrar la sostenibilidad en diferentes ámbitos de nuestra actividad. Pero hay otra parte que ocurre entre bastidores y que resulta fundamental en una aseguradora: anticiparnos a nuevos riesgos, proteger la información de nuestra clientela, incorporar criterios ambientales, sociales y de buen gobierno a nuestras inversiones o asegurarnos de que las empresas con las que trabajamos comparten determinados estándares.

Anticiparnos a los riesgos antes de que ocurran

Anticiparse forma parte de la propia naturaleza del seguro. Por eso, cada año identificamos los riesgos materiales y emergentes que pueden afectar a nuestra actividad y actualizamos nuestro mapa de riesgos para incorporar nuevos escenarios.

Entre ellos está el cambio climático. Sus posibles efectos se integran en nuestra evaluación interna de riesgos y solvencia, lo que nos permite avanzar en la comprensión de su impacto y en la gestión de los riesgos asegurados.

Además, la sostenibilidad se ha incorporado también a nuestra gestión, con indicadores para el seguimiento de las acciones desarrolladas en materia de sostenibilidad.

Si quieres saber más sobre por qué la gestión de riesgos y la solvencia son tan importantes en el sector asegurador, puedes consultar nuestro artículo Lo que deberías saber de la solvencia en seguros.

Decisiones responsables que también ocurren entre bastidores

Nuestra responsabilidad no termina en los productos que ofrecemos. También está presente en decisiones que la mayoría de las veces no resultan visibles para nuestra clientela.

Algunos ejemplos son:

  • Cómo invertimos. Integramos criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) junto al análisis financiero tradicional en la selección de inversiones. También contamos con criterios relativos a exclusiones, sectores sensibles y gestión de controversias, así como estrategias de inversión temática.
  • Con quién trabajamos. Cuando contratamos o renovamos determinados servicios, nuestro proceso de Gestión de Terceras Partes analiza aspectos relacionados con la sostenibilidad, la protección de datos, la continuidad de nuestra actividad o la ciberseguridad.
  • Qué pedimos a nuestras empresas proveedoras. Contamos con un Código de Conducta que recoge compromisos en ámbitos como el medioambiente, los derechos humanos y la igualdad, la prevención de la corrupción, la protección de datos o la gestión del riesgo.

Proteger los datos y estar preparados ante los riesgos digitales

Cada vez realizamos más gestiones en entornos digitales y eso implica también nuevas responsabilidades.

La seguridad y privacidad de los datos ocupan, de hecho, el primer lugar entre los temas relevantes identificados en el análisis de materialidad de nuestra última Memoria de Sostenibilidad.

Proteger los datos también significa estar preparados ante posibles incidentes tecnológicos. Por eso, además de trabajar en la prevención y la seguridad de nuestros sistemas, contamos con medidas para mantener o recuperar la actividad si se produce algún problema.

Porque, aunque detrás haya procesos complejos, el objetivo es sencillo: estar preparados para responder también cuando la tecnología falla.

Muchas de estas actuaciones probablemente nunca sean visibles para quien contrata una póliza. Y, en cierto modo, esa es precisamente su función.

Porque ser una aseguradora responsable también consiste en anticiparse, proteger y estar preparados para responder cuando sea necesario.

Puedes conocer con más detalle estas iniciativas, junto con el resto de nuestros compromisos y actuaciones, en nuestra Memoria de Sostenibilidad 2025.