Según os contábamos el año pasado aquí, más del 14% de los vehículos que circulan por nuestras carreteras lo hacen con los neumáticos en mal estado, con el riesgo que ello supone.

Ahora que comienza la Semana Santa y que nuestras carreteras se llenan de vehículos con conductores en busca de unos días de descanso, te damos algunos consejos para que sepas cuándo debes cambiar tus neumáticos y cuáles son los más adecuados para tu vehículo.

Debes tener en cuenta que no solo debes cambiarlos cuando sufres un pinchazo irreparable, sino cuando presentan algún daño, han superado el límite de desgaste (mínimo legal 1,6 mm aunque con menos de 3 mm pueden empezar a darnos problemas) o simplemente cuando han envejecido.

Pero, ¿cómo leer toda la información que presentan y saber cuáles son los más acertados? La gran variedad de vehículos existentes en el mercado muchas veces nos hacen dudar sobre la idoneidad de unos y de otros. Algunos se clasifican por estación como los de verano, invierno y los mixtos que combinan las propiedades de los dos anteriores, y otros son diseñados para aplicaciones puntuales como nieve, barro, competencia, arena, etc.

El tamaño y las capacidades de los neumáticos varían también en función del vehículo aunque, en general, hoy en día los más vendidos para casi todos los tipos de automóvil son de tipo radial y sin cámara. Eso sí, antes de decidirnos por un tipo de neumático, conviene conocer el significado de los códigos que aparecen en sus laterales:

Neumáticos: explicación de los códigos

1.- Diámetro del neumático o “rin”. Es en lo primero que tenemos que fijarnos antes de realizar la compra. Se refiere al diámetro interior expresado en pulgadas.

2.- Índice de carga. Fija la cantidad de peso que el neumático permite transportar con el inflado a su máxima presión. Éste oscilará siempre entre 0 y 279.

3.- Clasificación de velocidad. Permite conocer a qué velocidad máxima puede circular el vehículo.

4.-Número de identificación de la llanta o código DOT en Estados Unidos. DOT significa que el neumático cumple con las normas de seguridad del Departamento de Transportes de EEUU. Los dígitos que le siguen informan sobre el código de identificación del fabricante y de la planta y sobre la fecha de fabricación de la llanta.

5.- Barro y nieve. M+S significa que la llanta cumple con las normas para una conducción segura sobre las superficies de barro y nieve.

6.- Nieve abundante. Si aparece este símbolo significa que el neumático está preparado para superficies con nieve abundante.

7.- Composición de las bandas. Informan sobre el número de bandas laterales y sobre los materiales utilizados en la construcción del neumático.

8.- Desgaste de la banda de rodadura. La vida útil de la llanta es proporcional al tipo de compuesto utilizado y el valor estándar exigido es 100.

9.- Tracción. El nivel de tracción se interpreta a través de las letras A, B y C, mientras que doble A (AA) es equivalente al grado más elevado.

10.- Temperatura. La letra A significa que la llanta resiste el calor excesivo, la B que la resistencia es menor y la C es el nivel más bajo permitido para todos los vehículos de pasajeros.

11.- Índice de carga máxima y presión máxima de inflado permitidas. Define los valores máximos tanto de inflado como de carga que permite transportar.

12.- Ancho de la llanta. Número de tres dígitos que define el ancho total del neumático en milímetros.

13.- Serie de la llanta. Número de dos dígitos que describe el alto del perfil del neumático, directamente proporcional al ancho del mismo.

14.- Radial. Tipo de estructura del neumático.

Además, los neumáticos suelen indicar la fecha de fabricación. Antes del año 2000 se indicaba con tres números. Las dos primeras cifras indican la semana de fabricación y la última el año (por ejemplo 495, cuarta semana de 1995). Ahora se representa con cuatro números. Ej: 0609 (sexta semana de 2009).

Los neumáticos pueden ser tipo Runflat,  que son aquellos que te permiten seguir circulando después de un pinchazo durante unos kilómetros y a una determinada velocidad.

Y otra cuestión importante a vigilar es el Testigo de profundidad. A priori es imposible determinar para todos los tipos de neumáticos cuál es la profundidad mínima de dibujo por debajo de la cual es peligrosa la conducción. No obstante, nunca debe ser inferior a 1,6 mm y, en cualquier caso, todos suelen llevar indicadores de desgaste en varios puntos que avisan de cuándo se deben sustituir. Cuando dibujo y testigo se encuentran al mismo nivel, obligatoriamente se debe cambiar el neumático.